Amaury Veray: Conciencia del Nacionalismo musical puertorriqueño.
II. Breve biografía.
Amaury Veray Torregrosa nace en Yauco en 1922. De su niñez en este pueblo el maestro dejara un diario de su interioridad en sus obras. En este marco debemos mencionar El niño de Aguadilla (1955) y el Jolgorio de la Jácana (1965). En esta última el compositor retrata las experiencias de sus visitas a la finca de amistades de su familia junto a su padre. A través de líneas musicales conflictivas podemos ver el mundo de los adultos percibido por un niño distante y lleno de inquietudes que superan a su desarrollo infantil. Este estatus mental superior, propio de una mente genial, causan un profundo sentido de malestar que puede interpretarse fácilmente de la línea melódica del piano en todos los movimientos. En el caso del Niño de Aguadilla, Amaury Veray utiliza las experiencias vividas en Aguadilla junto a su abuelo materno, que encarna en el personaje del viejo marino amigo del niño protagonista. No resulta ningún misterio que el niño es el propio compositor. Aunque esta conclusión pudiera resultar incomprensible, ya que en esta obra el niño muere, no perdamos de perspectiva que la "muerte" de este personaje es más bien una redención que un dejar de existir.
El niño llega a un estado de trascendencia cuando los Santos Reyes le conceden ver al niño Jesús. Si nos detenemos a examinar este punto final de la obra, veremos que hay mucho más en la trama que la historia triste de un infante obsesionado con una idea religiosa. Es un anhelo de trascender, de encontrar respuesta en el Absoluto y con esto, el descanso. Es el ansia de encontrar la respuesta a esa pregunta informulable que impregna de misterio a la vida humana. No sólo a la realidad o irrealidad de la existencia de la divinidad, sino al misterio del sufrimiento humano. Esta temática existencialista será constante en la obra de Amaury Veray.
Los primeros maestros de música del joven Veray fueron Olimpia Morel y Emilio Bacó Pasarell. Desde los años iniciales de su educación musical demostró dotes sorprendentes para la disciplina (ix). Cursó un bachillerato en idiomas en la Universidad de Puerto Rico en Río Piedras.
Sus primeras obras son de los años de 1937 a 1940 (x). Para estos años es que el maestro Veray hace estudios post graduados en el Conservatorio de Nueva Inglaterra en 1949 y además invita a Campos Parsi a continuar estudios musicales en Boston Sirvió en la Fuerzas Armadas, y luego que retorna al país, obtiene la Beca Pablo Casals por su ensayo sobre Elisa Tavárez (xi) . Gracias a esta beca, va a estudiar a la Academia de Santa Cecilia en Italia. Allí se convierte en uno de los discípulos más respetados de Ildebrando Pizzeti(1880-1968) (xii). Este compositor italiano tenía una gran inclinación por los temas místicos en sus obras, y su influencia acentuó más este aspecto en la obra del maestro Veray.
Regresa a Puerto Rico y funda, junto a Ricardo Alegría el Archivo musical del Instituto de Cultura Puertorriqueña. Luego, se integra a la facultad del Conservatorio de Música de Puerto Rico, donde se distinguió como un profesor comprometido y dedicado a sus estudiantes. Allí se desempeñó como profesor de Armonía, Composición e Historia de la Opera. Desarrolla e imparte además, el curso de Historia de la Música de Puerto Rico.
El maestro Veray estará relacionado con renombradas figuras como Clara Lair, Luis Palés Matos, Sylvia Rexach, René Marqués, Elisa Tavárez, Rafael Hernández y Ricardo Alegría entre otros. Todos ellos fueron sus compañeros de tertulia, haciendo del maestro uno más entre los grandes forjadores del Renacimiento cultural de los años '50.