El Arte de la Improvisación para Guitarra Clásica

por Jacques Landry (D.M.A
Traducción de Fernando Ortiz de Urbina

La formación de los guitarristas clásicos se centra en el aprendizaje y la interpretación de música previamente escrita, sin lugar para la creatividad espontánea. Los músicos de jazz modernos improvisan sobre secuencias o progresiones de acordes, mientras que muchos músicos de new age tocan más sobre armonías “estáticas”.

Tras muchos años de interpretación y enseñanza musical, he concluido que la forma más sencilla de “liberar” el proceso creativo de un estudiante –todos tenemos creatividad, por increíble que parezca– es empezar con la progresión de Blues.

Los intérpretes de jazz tocan Blues de forma algo distinta a la de los músicos de blues del Delta, algo más primitivos. La estructura básica es la misma, no obstante: tónica, subdominante, dominante y tónica (I-IV-V-I) con una longitud de doce compases:

Estos acordes suenan algo “sosos” ya que no tienen extensiones (9as, 13as, etc), por lo que los “sazonamos” para enriquecer la armonía.

Otro paso adelante es añadir unas cuantas sustituciones de acordes. Esto ampliará las fronteras armónicas, permitiendo así a los intérpretes emplear un vocabulario más sofisticado.

o bien:

Existen muchas formas de armonizar una estructura de Blues. Fijémonos en los dos últimos compases, llamados puente modulante (turnaround) o, en música clásica, cadencia. Este es un punto de inflexión que emplea normalmente la secuencia I – vi – iim7 – V7 o C – Am – Dm7 – G7. Se puede sustituir los acordes de esta secuencia para hacerla sonar diferente. Todo esto suena muy bien sobre el papel, pero la belleza de estos acordes reside en las inversiones que se empleen. Dado que generalmente usamos cuatro dedos –o cinco a lo sumo– de forma simultánea, debemos ser cuidadosos con la forma en que las notas de cada acorde se superpongan. Ha de darse especial consideración a la voz principal. Tal como ocurre en la armonía tradicional, al pasar de un acorde al siguiente, las notas han de moverse con fluidez y los tonos comunes han de conservarse en el paso de un acorde a otro, especialmente en la melodía.

En vez de: I - vi - iim7 - V7
toque: I - VI7 - bVI7 - V7
  I - #I7 - iim7 - V7
  iiim7 - #II7 - iim7 - #I7

El conocimiento teórico y práctico de las escalas es absolutamente necesario para poder improvisar sobre una progresión de acordes dada. El músico debe familiarizarse con el sonido de estas escalas (o modos). De la escala mayor podemos extraer siete modos, uno por nota, y cada modo puede cumplir un objetivo distinto a la hora de improvisar:

En un acorde mayor (Do mayor, Cmaj7, Cmaj9, C6/9), se pueden emplear los modos jónico y lidio. Para los acordes menores (Cm7, Cm9, Cm6, Cm11) se usan los modos dórico y eólico; también puede usarse el frigio, aunque también combina bien con las progresiones latinas (en oposición a los modos de origen griego).

Para los acordes semidisminuidos (como Cm7b5) se usa el modo locrio y para la familia de los dominantes (C7, C9, C13, etc.) se usan los modos mixolidio y lidio. Sin embargo, si lo que se desea es infundir un mayor grado de tensión y si el contexto armónico así lo requiere (C7b5), se deberían usar los modos derivados de las escalas menor armónica y menor melódica, tales como el superlocrio, el auxiliar disminuido, el mixolidio y el mixolidio con 13ª. Estos modos contienen la alteración (o extensiones) de estos complejos acordes (alterados) y por tanto generan una mayor tensión.

Para los acordes disminuidos se emplea la escala disminuida. Ésta es una lista de las escalas que se pueden emplear para improvisar:

La mejor forma de acostumbrar el oído a estas escalas es grabar un acorde y tocar sobre el mismo la escala correspondiente hasta que suene natural al oído. Por consiguiente, he escrito una melodía improvisada sobre una progresión de acordes de Blues en Sol mayor usando algunas de las escalas (no todas, ya que las de tonos enteros sonarían aburridas); los números pequeños (b9, #9, b5, #5, b7) sobre las notas muestran la extensión del acorde empleado. Insisto en que debería grabarse la progresión en una cassette y tocar sobre la misma, o a través de internet:

El guitarrista clásico está familiarizado con la interpretación de solos y el uso de los dedos de la mano derecha puede suponer una ventaja al tocar solos de jazz con la guitarra. La línea de bajo que he escrito sobre una progresión de blues en Si bemol es sólo una de las muchas variaciones posibles en este estilo: