Brahms: Aspectos generales de su música de cámara y estética composicional
Visión General de Brahms en el siglo XX y presente
El compositor alemán Arnold Schoenberg escribió un ensayo llamado "Brahms el Progresista" el cual salió para el publico en el año 1933 (centenario del nacimiento de Brahms) y su revisión se publicó en 1950. Este escrito coloca a Brahms en una posición de continuidad histórica. El busilis que rellena la mentalidad musical en general recae entonces en la ironía de cómo en el presente Brahms retiene tanta popularidad y Schoenberg sin embargo se le considera muchas veces 'inaudible'; aun cuando este último considera al primero como uno de sus mentores. Para Schoenberg, Brahms representa el paradigma perfecto a seguir para analizar la disciplina y el orden que requiere una obra musical si se desea obtener uniformidad. Al analizar la obra musical y escrita de Schoenberg podemos encontrar 'fácilmente' la influencia de Brahms: la idea de concebir un trabajo a base de un modelo intrínseco pero lógico; el sentido de dirección que posee ; la configuración temática y armónica, y la unión de lo lírico con el contrapunto son característico de la obra del creador del dodecafonismo. Si analizamos entonces el por qué de la popularidad de Brahms en el siglo XX y el presente encontramos que aparte de que fue famoso en su época, su legado ha llegado con más elocuencia quizás, gracias a la importancia que le dieron muchos compositores -Ravel, Berg, Shoenberg, Stravinsky y otros- a la complexión de su obra. Y si inquiere aún más, aquellos que condenan la música de muchos compositores contemporáneos por calificarla como 'fría' y 'seca', deben darse cuenta que son análogos con aquellos que en la época de Brahms lo criticaban por ser 'frío' y 'seco'. Se puede argumentar más sobre éste asunto pero sería un tema para desglosar otra investigación.
Aún cuando hay muchos compositores que fueron influenciados por Wagner , R. Strauss, Liszt, Berlioz, Mahler y otros, en el sentido de concebir una obra de gran dramatismo, dónde el contenido dicte por sí mismo la forma, y dónde la expresión rebase los límites que sean necesarios, se formó una tendencia a sintetizar una obra con la idea premeditada de una forma lógica y uniforme. Claro, no es que los compositores antes mencionados carezcan de grandeza, pero su estilo y concepción de estructura adquieren importancia luego de la idea programática. La idea del 'leitmotiv' de Wagner era el mayor hecho de uniformidad. Y realmente lograban su meta muchas veces, pero en otras ocasiones la música se convertía en un material muy denso. Pero habría que entrar en detalles del contexto histórico y esto también produciría otro trabajo investigativo.
Centralizándonos un poco más en la investigación de esta monografía, debemos visualizar la figura de Brahms como un agente unificador de las tendencias musicales de su época, más que como un compositor que simplemente se fue en contra de la corriente. Su música no sólo es un homenaje a los clásicos, sino que es la afirmación de una filosofía historicista que mantuvo el balance en un tiempo dónde la idea del hombre moderno se estaba sobrecargando.
Por otro lado no podemos omitir un dato relevante para entender el complejo mundo de Brahms: el asunto político. Wagner era parte de un grupo anti-semita; su obra es anti-semita. Basta con leer el ensayo titulado "El judaísmo en la música" para analizar el sentimiento de desprecio que tenía el compositor hacia los judíos. Toda la empresa wagneriana le prohibía trabajo a cualquier judío, y por consiguiente sus colegas musicales como Bruckner, siguieron ésta inclinación. Brahms era admirado en muchos círculos de judíos, y esto no era aceptable para los grupos que seguían a Wagner. Por tal razón aún cuando Bruckner compuso una obra de cámara, el Quinteto de Cuerdas, éste fue elogiado por los periódicos de los grupos liberales anti-semita; pero la Sinfonía no. 1 en do menor de Brahms era menospreciada tratándola como "mera música de cámara". Esto definitivamente le da otro giro al por qué de la crítica injusta hacia la estética musical de Brahms.
El hecho de que tanto en el siglo XX como en el presente se haya glorificado la música de Brahms no es algo caprichoso. La realidad socio-política que ha vivido el mundo en estos tiempos ha fomentado una expresión musical tangible; aún cuando han existido fuertes tendencias de círculos modernistas que intentaron establecer la regla de la "no-regla", como el dadaísmo. Según Brahms defendió los más altos patrones de entendimiento musical, nuestra época ha cultivado también esa tendencia. Brahms dejó viva la idea de que ante el 'caos' probablemente sea mejor trazar líneas de orden y disciplina. Por otro lado no es menester despreciar otras tendencias que se han dado históricamente; la genialidad de los compositores modernistas no se debe cuestionar totalmente, pues ello es una reacción, como lo es el historicismo. Lo importante es ir más allá de los 'ismos' y analizar la capacidad creativa y evolutiva de los distintos movimientos históricos para así comprender mejor la dirección de la expresión humanística.
La importancia de Brahms como portador de un intelectualismo casi-radical es mantener un grado de conciencia en lo que al análisis crítico se refiere. Su música es el ejemplo vivo de esa filosofía, en especial su música de cámara. Y no es que ésta vaya por encima de los demás; es simplemente que fue su música de cámara lo que le sirvió de ejercicio para desarrollar los trabajos sinfónicos. Antes de la archifamosa Sinfonía no. 1 en do menor, ya Brahms era un maestro de la música de cámara; además de la música coral y las canciones de arte. Aún así es tan genial su desarrollo de la técnica sinfónica que en el siglo XX, sus sinfonías, conciertos y overturas son los que lo han llevado a ser calificado como la tercera 'B' (Bach, Beethoven, Brahms).
El Quinteto de Clarinete no es la obra más importante de Brahms -sería difícil establecer una, por la grandiosidad de todas- pero es un ejemplo universal de su filosofía. En él encontramos la constitución pedagógica, lírica y estructural que caracteriza su música en general. Podría cogerse como prototipo para comprender otras obras anteriores en su cronología creativa, como las sinfonías y conciertos. Por tal razón su análisis en este trabajo no ha sido un hecho aislado, sino un genial ejemplo de la manifestación creativa y sistemática de Brahms, la cual es y será una tendencia relevante para una mejor comprensión de su época y la nuestra.